En un colectivo como el nuestro, vinculado a Loterías y Apuestas del Estado y dependiente de decisiones que se toman a niveles muy altos debiendo respetar normativas, leyes y, por qué no decirlo, decisiones políticas, es habitual caer en la tentación de culpar a “los de arriba” de todos nuestros males. Es humano, es comprensible… pero también es una visión incompleta.
A veces cuesta más mirarnos a nosotros mismos, analizar por qué se desencadenan ciertas situaciones y asumir la parte de responsabilidad que también nos corresponde como red de ventas y como Asociaciones.
Es evidente que el colectivo debe pedir y exigir las mejores condiciones para desarrollar su actividad. Es legítimo, necesario y justo. Pero esa exigencia debe ir acompañada de consciencia, compromiso y responsabilidad, porque mejorar no es solo recibir, mejorar también es trabajar, adaptarse, avanzar y demostrar que estamos preparados para dar el siguiente paso.
Y si algo debemos reconocer, es que los avances van llegando, poco a poco, con tiempos respetados, con negociaciones complejas, difíciles y con un esfuerzo que muchas veces no se ve. No todo es perfecto, ni suficiente, ni definitivo. Pero negar que no ha habido progresos, sería injusto. También sería injusto no reconocer el trabajo y el compromiso de Loterías y Apuestas del Estado, que ha sabido escuchar, ajustar y acompañar en momentos clave, aunque podamos pensar que estos avances son insuficientes o que no satisfacen totalmente nuestras expectativas.
No se trata de enumerar los avances, se trata de poner en valor lo que representan los juegos de Loterías y Apuestas del Estado, las posibilidades que nos da a la red de ventas, como se aplican estos avances y como se trabaja para ese crecimiento por los puntos de venta, con los matices que pueda tener cada uno por situación, y por entorno.
Por supuesto que queremos más.
Pero ese “querer más”, somos conscientes, que hay que trabajarlo.
Hay que demostrar que la red de ventas en general y los Puntos de venta Mixtos en particular, siendo la más numerosa, no es el hermano pobre, sino que es el motor silencioso que sostiene la venta diaria, la atención al cliente, la capilaridad y la cercanía que hacen grande al juego público.
Desde Fenamix queremos seguir trabajando codo con codo con SELAE.
Queremos seguir proponiendo mejoras que nos hagan crecer como profesionales y como parte esencial de la red de ventas. Queremos vender en las mejores condiciones, que no suponga un problema de liquidez, además de con herramientas modernas, procesos ágiles y un reconocimiento acorde a nuestra aportación real.
Seguiremos defendiendo con capa y espada los intereses de los Puntos de venta Mixtos, luchando con firmeza para defender nuestras peticiones y mejoras que llevamos años pidiendo, con coherencia y razonamientos.
Nuestro sector no avanza solo con reivindicaciones, avanza con compromiso, con diálogo y con una visión compartida.
En esa visión, los mixtos no somos un complemento, somos una pieza imprescindible.














